lunes, 11 de enero de 2010

PORTADA

imágen con Inés Melchor, mejor atleta de 2009
¡BIENVENIDO 2010!

Empezamos un nuevo año, con la esperanza de un futuro mejor para el deporte peruano y que lo conseguido en el 2009 sea superado con creces.
El año que se fue nos dejó a 20 deportistas individuales y una disciplina por equipos de Elite, que estuvieron disputando o estuvieron cerca de un podio mundial y otros muchos que destacaron en sudamericanos y panamericanos.

Si bien lo negativo sigue y seguirá siendo el desorden legal en que están inmersas las federaciones, la productividad conseguida por los deportistas peruanos en 2009 debe de seguir porque tienen la ventaja de su juventud y quienes están entrados en años de su juventud acumulada.

El incremento del presupuesto considerable del gobierno peruano de 11 millones de nuevos soles a 48 millones, de los cuales 23 millones de nuevos soles serán destinados para las 48 federaciones deportivas y la diferencia para infraestructura deportiva, permitirá que los deportistas cuenten con las mejores condiciones de entrenamiento y preparación mirando sus futuros compromisos internacionales.

En lo personal, nuestra promesa de seguir apoyando a todos los deportes y también de seguir mejorando, sobre todo ahora que nuestros weblogs y canal de videos han tenido una acogida impresionante no sòlo en el Perú sino en cerca de veinticinco países. Muchas gracias a los cibernautas por su lectoría y a quienes han valorado nuestra labor periodística.

Así que los retos se presentan para todos. Claro esta que siempre en el camino no faltarán las dificultades, pero trataremos de tener la suficiente calma para poder tomar la decisión correcta.

Reiterados agradecimientos por el apoyo y nos vemos en la cancha.

Un abrazo.

Judith Chuquipul Torrejón
C.P.D.P. 432 LM

DOCUMENTAL DE 1982: MORENAS MATADORAS



ÀLBUM


HISTORIAS PARA CONTAR


LA PIEDRA EN EL CAMINO

Había una vez un hombre muy rico que habitaba un gran castillo cerca de una aldea. Quería mucho a sus vecinos pobres, y siempre estaba ideando medios de protegerlos, ayudarlos y mejorar su situación. Plantaba árboles, construía escuelas, parques, organizaba y costeaba fiestas populares para que se divirtiera la gente menesterosa y junto al árbol de Navidad que preparaba para sus hijos, hacía colocar otros con regalos para los niños de la vecindad.

Pero aquella gente tenía un gran defecto: no amaba el trabajo y esto los hacía ser esclavos de la miseria.

Un día el dueño del castillo se levantó muy temprano, hizo colocar una gran piedra en el camino de la aldea, y se escondió cerca de allí para ver lo que ocurría al pasar la gente.

A poco pasó por allí un hombre con una vaca. Gruñó y maldijo al ver la piedra, pero no la tocó. Prefirió dar un rodeo y siguió después su camino. Pasó otro hombre tras del primero e hizo lo mismo. Después siguieron otros y otros. Todos mostraban disgusto al ver el obstáculo, y algunos tropezaban con él, pero ninguno lo removió.

Por fin, cerca ya del anochecer, pasó por allí un muchacho, hijo del molinero. Era trabajador y acomedido y estaba cansado a causa de las faenas de todo el día.

Al ver la piedra dijo para sí:

- La noche va ser oscura y algún vecino puede tropezar y lastimarse contra esta piedra. Es mejor quitarla de ahí.

Y, en seguida, puso empeño en quitarla del camino. Pesaba mucho, pero el muchacho empujó, tiró y se dio maña para irla rodando hasta quitarla de en medio. Entonces, con gran sorpresa, vio que debajo de la gran piedra había un hueco y dentro un saco lleno de monedas de oro. El saco tenía una nota que decía: “Este oro es para quien quite la piedra”.

El muchacho se fue contento a su casa con el tesoro y lo mostró a su padre, y el hombre rico volvió también a su castillo, gozoso de haber encontrado un hombre de provecho, que no huía de los trabajos penosos, por más difíciles que fueran.


Libro: Cuentos Escogidos

HUMOR

MI VIDEO FAVORITO

ACUARELA